Cuando se dice que un líder es carismático, es por que este individuo dispone ante todo de autoridad, para expresar en sociedad sus pensamientos y conductas individuales.
Está disposición se conoce como: poder social.
Psicológicamente la denominación carismática otorga un reconocimiento especial, que surge como consecuencia directa de la entrega personal, llena de fe y de entusiasmo, que tienen los miembros del grupo con su líder.
El líder carismático, aporta técnicas efectivas y reales, para motivar a su grupo, por que se ha demostrado a la saciedad que mientras más motivado se encuentren sus miembros, se obtendrá un mejor rendimiento efectivo, y por consiguiente los resultados finales serán siempre los mejores, aumentando la productividad de la unidad que se maneje en ese momento.
La mejor motivación, es la que se produce en uno mismo, la que viene de adentro del grupo, no es la que viene de afuera, del entorno.
Por supuesto que este entorno puede llegar a influenciar. Sin embargo, el líder carismático posee una condición muy especial por el simple hecho plausible de ser un líder, que es estar acostumbrado a hacer que las cosas sucedan, ya que posee la capacidad de influir en sí mismo, como en los miembros de su grupo, hasta lograr elevar el nivel motivacional de todos, mucho más de lo que podrían hacerlo otros.
Cuando un líder carismático y su grupo deciden que van a reaccionar positivamente ante aquellas cosas que tal vez no se pueden cambiar de una vez, se comienza a auto liderar la propia motivación personal
Carisma es “la habilidad para inspirar entusiasmo, interés o afecto en los demás a través del encanto personal o la influencia”. Los líderes que tienen esta habilidad comparten siete características entre ellos.
1-. Sienten amor por la vida
Aquellos líderes que generan seguidores son apasionados respecto de la vida. Son personas a quienes les gusta celebrar, no quejarse. Destacan por su alegría y empatía. Son energéticos y lo irradian de una forma contagiosa. No hay que mirar mucho más allá de la sonrisa para darnos cuenta del poder de su carisma. Cuando las personas reciben una sonrisa responden con lo mismo. Si eres escéptico, inténtalo. Sonríe a las cajeras, a los camareros, a los compañeros de trabajo, etcétera. Verás cómo tu sonrisa recibe, de forma recíproca, otras sonrisas. Los líderes con carisma transmiten energía positiva. Como decía Henry Van Dyke, “no hay mayor encanto personal que el de aquellos que tienen un temperamento alegre”.
2-. Valoran el potencial de las personas
Para convertirte en un líder atractivo, has de esperar lo mejor de tu equipo. Los líderes ven a las personas no como son, sino como pueden llegar a ser. Desde su altura ayudan a los demás a construir puentes que les faciliten el paso desde el presente al futuro que desearían. Benjamin Disraeli comprendió esta realidad, llegando a ser un experto en aplicarla. Dijo una vez: “El mejor favor que puedes hacer a otra persona no es compartir con ella tus riquezas, sino ayudarla para que las suyas se revelen”. Cuando se invierte en las personas ayudándolas a crecer en relación a su potencial, se crean vínculos potentes y positivos.
3-. Dan esperanza
Todos deseamos mejorar nuestras fortunas y futuro. Los líderes carismáticos llegan a enganchar con las personas a través de pintar un mañana mejor que el presente. Para ellos, el futuro está lleno de maravillosas oportunidades y sueños por realizar. Napoleón Bonaparte dijo una vez que “los líderes son negociadores de esperanza”. Aportan optimismo a la cultura empresarial al tiempo que mejoran la moral general. Aunque siempre están atentos a la realidad inmediata, no se resignan a gestionar exclusivamente las circunstancias del presente.
4-. Comparten con los demás
Los líderes carismáticos añaden valor a las personas al compartir su sabiduría, recursos y tiempo. Consideran que el poder de la inclusión es esencial y por ello invitan a otros a unirse a él en el proceso de compartir y aprender de las experiencias, realizar tormentas de ideas o, sencillamente, para tomar una taza de café. Los líderes carismáticos abrazan el espíritu del trabajo en equipo y valoran la compañía de una forma positiva. Por ello, los líderes carismáticos no están solos en la cúspide. “El carisma es una chispa que ciertas personas tienen y que no se puede comprar con dinero. Es una energía invisible cuyos efectos son visibles”, nos recuerda Marianne Williamson.
5-. Piensan continuamente en los demás
Para los líderes carismáticos, no existe mayor satisfacción que aquella de servir a los demás. Encuentran gran placer en las celebraciones de los éxitos de sus compañeros y de quienes les siguen. Lo que más les gusta es el triunfo de un equipo. ¿Cómo puedes tener carisma?, pregunta Dan Reiland. Él mismo responde: “Preocúpate más por hacer que los demás se sientan bien consigo mismos que por hacer que los demás se sientan bien contigo”.
6-. Descubren y utilizan su estilo propio, su voz
Uno de los argumentos más utilizados por los comentaristas políticos se refería a “encontrar su propio estilo” (finding their voice). La comentarista política del Time Magazine, Ana Marie Cox, escribía refiriéndose al senador Barack Obama, que encontró su voz en la convención del Partido Demócrata. David Gergen decía, en la cobertura del debate que previamente se había celebrado en la CNN que: “John McCain se había reencontrado con su voz”. Stephen R. Covey nos dice: “Una palabra describe el camino hacia la grandeza: la voz. Aquellos que en su camino encuentren su voz, aquella que les sirva para inspirar a otros a encontrar la suya, habrán encontrado el camino hacia el liderazgo carismático”.
7-. Utilizan su carisma como una forma de incrementar su influencia para hacer el bien
El carisma es una parte esencial de la capacidad de influencia de un líder. Sin él, estos tienen dificultades para inspirar pasión y transmitir energía a sus equipos. Con él, los líderes son capaces de conseguir lo mejor de quienes les siguen, haciendo que estos rindan y se sientan plenos. El carisma no es una energía manipuladora o un regalo mágico dado a ciertas personalidades, sino una atractiva mezcla de cualidades que se puede aprender.
Pasos para desarrollar tu propio carisma
Paso 1: Eliminar los obstáculos
a.- Elimina el estigma. Reconoce que este malestar de insatisfacción no es cuestión de tu personalidad, es un factor inhibidor que puede afectar a cualquiera. Haz del problema algo común.
b.- Neutraliza la negatividad. Es importante recordar que los pensamientos negativos no son saludables para ningún estado de ánimo, se necesita mantener un estatus positivo ante la problemática.
b.- Analiza tu entorno. Siempre se puede ser carismático, identifica cuáles son tus características que te permitirán serlo. Recuerda que todos somos distintos y que así como algunos pueden ser graciosos, otros agradables, otros tranquilos; el carisma, es igual.
Paso 2: Creer y confiar
El segundo paso es creer, de manera consciente, que existen estados mentales que ayuden a proyectar tu carisma. “Practicar gratitud, benevolencia y compasión nos pone en un estado mental que proyecta cordialidad. Y sorprendentemente, la indulgencia hacia nosotros mismos nos ayuda a acceder a todos los aspectos del carisma”, indica en su libro la autora.
Paso 3: Controla tu lenguaje corporal
Cuando nuestras señales no verbales y verbales son congruentes, lo no verbal amplifica lo verbal. Así, el lenguaje corporal es sumamente importante para un líder, de esta manera se crea un contagio hacia sus colaboradores. ¿Cómo hacerlo? Analiza la situación y lo que vas a decir, de esta forma sabrás cómo actuar. Otro consejo de la autora es imitar a los grandes líderes, la mayoría de ellos estudian sus movimientos antes de sus grandes charlas.
Uno de los ejercicios que podrían ayudarte para aumentar el carisma, es obtener el lenguaje corporal de un gorila alfa:
1.- Controla la respiración. “Cada vez que la respiración es superficial, se activa la respuesta de estrés”, comenta la autora. De esta forma, es necesario respirar de manera profunda para oxigenar el cuerpo, así el estrés bajará de manera inmediata y la tranquilidad dominará el momento.
2.- Colócate erguido. Sacude el cuerpo (tus brazos, cabeza y piernas) y amplía tu pecho, esto ayudará a tener una postura erguida que emane confianza, seguridad y dominio.
3.- Asume una postura fuerte. La autora lo llama “postura de gorila”, la seguridad en los pies, y la seguridad que se emana al tener una postura fuerte, puede ayudarte a poner en práctica un lenguaje corporal adecuado, y así, externar el carisma de tu persona.
“Las personas que asumen una postura expansiva, experimentan cabios fisiológicos medibles. De acuerdo con un experimento, la asertividad y energía de las hormonas se estimulan en un 19%, mientras que las hormonas de ansiedad se reducen en un 25%”, indica Fox Cabane.
En esencia, aumentar tu cordialidad, cambiar tu postura y aprender a afirmarte sobre tus dos pies, es un ciclo que te permitirá aumentar la confianza en ti mismo. Además una armonía en tu postura, tu voz, tu conversación, tu presentación y la coherencia entre tu capacidad verbal y no verbal, te dará ese carisma personal, irreemplazable que te permitirá adoptar tu espacio y confirmar tu liderazgo.



